La espera

Los dos contuvieron el aliento, José de expectativa y William de desaliento. Como amigos, entre ellos no intercambiaron palabra. José contuvo el grito y William puteó para adentro. Luego la espera, larga, cargada de incertidumbre. Idas y vueltas, marchas y contramarchas, discusiones, argumentos para un lado y otro, cada cual convencido en sus razones.

Los minutos pasaban y no se resolvía… Finalmente y sin lugar a dudas, con gesto enérgico el juez señaló el medio de la cancha y dijo GOL.

El Infalible había laudado y determinado que no hubo mano previa.

Allí José no contuvo el grito y Wiliam tampoco la puteada, acompañada de un: “el VAR solo sirve para complicar el fútbol”

Juan Gervasio

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