Candilejas

Material del programa de radio Candilejas en Radio Fenix, en la década de los sesenta

CANDILEJAS

Nota importante: Quizás no todo sea estrictamente verdad, la memoria se entusiasma, colorea los recuerdos y rellena los baches, mas sí lo esencial.

Once upon a time…

Un grupo de jóvenes disfrutaban su pasión por el cine. Espectadores atentos, gustaban reunirse a analizar, desmenuzar, alabar, despachurrar, discutir, cada película que tenían oportunidad de ver. Habían dejado atrás la mirada admirada de adolescentes de cines de barrio (cuántas historias de esas entrañables salas) para pretender saber: ver mucho cine, leer mucho sobre cine, consumir, para asentir o disentir rabiosamente, con pasión, cada película que los entusiasmaba. También leer (asentir o disentir), a los críticos de los diarios de la época, sin olvidar al semanario Marcha, naturalmente.

Candilejas, el programa.

“¡Acción!”

Tarjeta de propaganda del programa
Grabador Sanyo de cinta magnética, usado por los integrantes del programa

Había que darle forma al programa, estructura, orientación. No queríamos leer la prensa así nomás, al aire. El programa tenía que ser de información y opinión, debíamos hacer nuestras propias crónicas, críticas, comentarios, dar información con color, tener varias secciones. Tenía que ayudar al oyente y orientarlo entre las carteleras.

¡Pavada de ambiciosos pretenciosos! Pero no estaba mal la lista de objetivos. Claro, también había que meterlos en veinte minutos. Parecía poco tiempo, pero minimizábamos el hecho de que eran al fin de cuentas, cien minutos semanales, un montón.

Candilejas la película.

Film: Candilejas (Limelight) – USA 1952.

Dirección, Historia original, guión, producción, música, coreografía: Charles Chaplin.

Elenco: Charles Chaplin, Claire Bloom, Buster Keaton, Nigel Bruce, Sydney Chaplin, Norman Lloyd.

Cuenta la relación entre un veterano comediante venido a menos y una bailarina de ballet con intentos suicidas que se unen para encontrar un propósito y esperanza en sus vidas. También el encuentro de dos viejos grandes comediantes, que interpretan Chaplin y Buster Keaton, frente al paso del tiempo y al fin de sus carreras.

Situado en Londres 1914, previo al comienzo de la Primera Guerra, Chaplin vuelve al territorio de sus inicios. Relato con mucho de autobiográfico, con algunas referencias a su propia realidad en la sociedad norteamericana.

Chaplin estaba unido a Oona O’Neil – hija del gran dramaturgo Eugene O’Neil – varias décadas más joven que él, con quien tuvo varios hijos. Relación fuertemente rechazada por la hipócrita sociedad norteamericana.

Curiosamente (o no) en la película trabaja su hijo mayor, Sydney, pero también en papeles de extras sus hijos chicos Charles Jr., Geraldine, Josephine y Michael. Así como Oona, que también dobla, en una escena, a Claire Bloom. Excepto Sydney ninguno figura en los créditos del film.

Esta sería la última película rodada en Estados Unidos de Chaplin. Desde un tiempo atrás el Comité de Actividades Antinorteamericanas lo perseguía ferozmente, lo citó a declarar y tachó de comunista.

Por este motivo la película fue retirada de las pantallas estadounidenses poco después de su estreno y prohibida su exhibición. Chaplin, que había viajado a Londres a promocionar el estreno de esta misma película, se enteró que le habían retirado la visa y el permiso de reingreso a los Estados Unidos. Por ende, se convirtió en un exiliado político. Charles Chaplin se fue a radicar a Suiza.

Con el tiempo hizo dos películas más, de producción británica (Un Rey en Nueva York y La Condesa de Hong Kong).

Candilejas recibió un Oscar a la mejor banda sonora… ¡En 1973! Después de proyectarse en Los Angeles, requisito que le permitió ingresar seleccionada a los premios Oscar. Tuvo 4 nominaciones más. La música de la película, compuesta por el propio Charles Chaplin, es considerada una de las mejores partituras en la historia del cine.

Para leer más sobre Charles Chaplin y Candilejas se recomienda dirigirse a Wikipedia. Es muy completo el material sobre vida y obras cinematográficas.

Carlos Beiro

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